
Todo es tan ambiguo, todo es tan concreto, todo se superpone y todo se subyace.
Paralelismos y contraposiciones, interiores y exteriores, luces y sombras, blancos y negros, tormentas y calmas, cuerpos y almas, llantos y risas, lagrimas y sonrisas.
Estos contrastes me invaden, me alimentan y me acompañan cuando mis ojos se abren cada mañana, permanecen conmigo como si de mi piel se tratara, no puedo vivir con una sola nota, las necesito todas, las blancas, las negras, las redondas, las corcheas, los sostenidos y los bemoles, quiero la gama completa, todos los matices y todos los colores, sin limite, sin final, sin prisas pero con calma.
Pensar y sentir, vivir y pasar, navegar en este mar de sensaciones, sentir el viento de tu aliento en mi rostro, seguir la estela de la luz de tus ojos, arribar al puerto de tu boca, surcar el océano de tus cabellos y luchar contra viento y marea para amarrar junto a tu corazón, donde reina la calma.
Bajo mi cuello pende un símbolo cargado de sentimientos y recuerdos, pero dentro de mí prende una llama que arde por ti, fuerza y valor, intensidad y calor, coraje y entrega, todo esto tengo, todo esto te doy.
Hoy por hoy, solo sé que el tiempo dice cuando pasa a mi lado susurrándome muy despacio y rozando mis sentidos, sugiriendo con templanza y diciéndome al oído....
que ya si eso........eso.

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ResponderEliminarLa estela del sentir cruza despacio, sin prisa, sosegada, por el mar de tu esencia. Luces y sombras, claros y oscuros. LUZ entre brumas.. pero LUZ al fin y al cabo. Rebosa vida ese corazón salvaje y entregado a la vida..
ResponderEliminary....
Ya si eso... eso.